domingo, 30 de septiembre de 2007

Elena Bossi

Fotografía de Tom Langdom, 2007.

1. ¿Cómo define a un investigador?

Alguien curioso que se hace preguntas, que busca un camino y un estilo para responder a esas preguntas. Un investigador es, con frecuencia, un escritor.

2. ¿Cómo se forma un investigador? ¿Cómo se inició usted en la investigación?

Pienso que todos investigamos desde niños y que no podríamos vivir sin hacerlo. Me formé estudiando, pensando, confrontando ideas con la gente, leyendo, escribiendo y pidiendo la guía de aquellas personas cuyo pensamiento y cuya escritura me parecían más bellos.

3. ¿Existe una tradición en el campo científico en el que usted se inscribe? En caso de responder afirmativamente, ¿quiénes son las figuras más representativas?

Me siento atraída por el modo de pensar y de escribir de Bachelard, Barthes, Borges, Dorra, Foucault, Valéry. Son los pensadores que prefiero. Pero hay muchos otros, claro. Creo que la investigación científica no es muy diferente de la creación literaria. Con ambas aprendemos y reflexionamos. La tradición científica en mi campo, arrastra la influencia de cierto positivismo y de ciertos aspectos de la sociología y la historiografía; por otro lado, también resulta fácil caer en una suerte de vago impresionismo. Me parece que ambas tradiciones impiden con frecuencia enfrentar el texto, aquello que de verdad nos conmueve y por lo tanto, tampoco nos enfrentamos a nosotros mismos.

4. ¿Cómo define el estado de la investigación en nuestra Universidad? ¿Es posible configurarlo como en estado creciente o en estado decreciente? ¿Qué indicadores considera para su respuesta?

No sé qué es un estado creciente o decreciente y si la pregunta apunta a la cantidad. Si apunta a la cantidad, creo que cada vez más gente se dedica a la investigación; pero, en general, son pocos los trabajos que leí en los cuales el proceso de reflexión y escritura es cuidado e interesante. Hay varios investigadores que escriben muy bien y aprecio sus trabajos. Supongo que esto no es muy diferente en Jujuy que en cualquier otra universidad del mundo. Lo mismo ocurre con todo lo que se publica en ficción. Son pocos los textos con los que uno se queda.

5. ¿Qué trabajos de investigaciones recientes cree usted que deben ser considerados importantes dentro de su campo o línea de investigación? ¿Qué trabajos reconoce que han impreso una marca sobre las ideas o líneas de investigación que usted sustenta?

Para la segunda parte de la pregunta, me remito aquí a señalar nuevamente los autores mencionados en la pregunta tres. En lo que se refiere a los trabajos contemporáneos en latinoamérica, me interesa la línea de los estudios de la significación en la Universidad de Puebla y, en nuestra provincia, me gustan los trabajos sobre las coplas de la profesora Eduarda Mirande, los escritos de la Licenciada Guillermina Casasco desde la mirada del psicoanálisis y las investigaciones que realiza la Licenciada Alejandra García Vargas sobre nuestro medio. En estas investigadoras veo sensibilidad, delicadeza, rigurosidad y sumo cuidado en la escritura. Hay otra gente que me interesa seguir; están en sus comienzos y desearía leer pronto sus producciones.

6. ¿Considera que su investigación podría servir para el desarrollo de nuestra provincia?

Depende del sentido de desarrollo. Si es para que la gente disfrute más del placer de leer y escribir, entonces sí, sirve para el desarrollo. Me gustaría contribuir a que nuestra provincia sea una comunidad feliz: producir y disfrutar del arte son cosas que suelen ayudar y requieren de mucha dedicación y seriedad.

7. ¿Qué valorización cree usted que realizan los sectores de nuestra sociedad sobre los investigadores de la UNJu? ¿Qué incidencia cree que poseen -o podrían poseer- sus trabajos de investigación en nuestra comunidad?

Me remito a la pregunta anterior. Las sociedades no son homogéneas. Habrá de todo. Algunos aprecian cierto tipo de estudios; otros, preferirán algunos diferentes.

Si la Universidad puede ayudar a mejorar nuestros cultivos, si podemos ayudar a que la gente tenga una salud mejor, si podemos colaborar con nuestra comunidad para mejorar la vida de los habitantes en todos los sentidos, debemos hacerlo. Otra vez la respuesta buscada no debería ser cuantitativa.

La incidencia, en el caso de la cultura, no se percibe a corto plazo. La sociedad no se da cuenta; pero, poco a poco, vemos que hay más salas de teatro, más cine arte, más salas de exposiciones, más lecturas y conferencias, una feria del libro que adquiere cada año más público. Esto no es porque haya más realizadores sino porque hay más público, más espectadores. Creo que en gran medida, la formación de un público potencial para las actividades culturales es un mérito de la universidad. Para mí es un gran logro y no importa que se trate de una acción muy lenta; no hay crecimiento económico posible sin crecimiento cultural.

8. Los investigadores se caracterizan por la acumulación de conocimiento, ¿cómo cree usted que es posible difundir ese saber?, ¿qué condiciones serían necesarias para incrementar la difusión de ese capital intelectual?

No estoy de acuerdo con esa afirmación. No creo que los investigadores acumulen conocimientos. Creo que sabía más cosas cuando me recibí que ahora y que lo que en cambio ocurre es que uno comienza a recorrer ciertos temas y a pensarlos y a jugar con ellos y termina con un saber diferente. No más conocimientos; sino modos de reflexión diferentes. Creo que la investigación se trata más de una manera de pensar, de un modo de hacerse preguntas (esto es para mí lo más importante: un desarrollo de la curiosidad), un estilo para abordar ordenadamente esos problemas a través de las preguntas que uno se hace, preguntas que se encadenan. Se trata de una acumulación de sensibilidad, no de conocimientos. Entonces, como consecuencia, no es la difusión de los conocimientos sino la difusión de una práctica, de un poder de la imaginación lo que incrementa el capital intelectual de nuestra comunidad. Me remito nuevamente a la pregunta anterior.

9. ¿Cómo se financian sus proyectos de investigación? ¿Qué clase de ayuda recibe? ¿Qué otro apoyo necesitaría para realizar un proyecto de relevancia / importancia / cobertura / impacto?

Bueno yo recibo 2.000 pesos por año para financiar el proyecto y con retraso hay un incentivo que va de los 300 a los 3.500 pesos cuatrimestrales según la categoría del investigador y su dedicación. El dinero no cubre los gastos. Imagino que para quienes requieren material de laboratorio o aparatos debe ser más difícil. Pero para mí el único requerimiento que pediría es el del tiempo. Eso es lo más caro, lo más difícil de lograr. Nuestra Facultad, en ese sentido es un espacio que nos permite movernos con libertad. No hay dinero; pero al menos nos brindan el tiempo necesario y nos facilitan los movimientos: viajes frecuentes, por ejemplo. Creo que la editorial no funciona bien; debería tener un buen programa y un buen equipo para prever y editar las investigaciones. Tampoco tenemos buenos programas de extensión cultural, creativos y variados. Con poco dinero podríamos hacer más. La imaginación es pobre y la burocracia mucha. Pero no sirve quejarse. Las críticas no suelen ser escuchadas; lo que se puede hacer es trabajar en el lugar en que cada uno puede hacerlo, lo mejor que se puede.

10. Como director de un proyecto de investigación, ¿qué espera de los investigadores iniciales? ¿Es usted un formador de investigadores?

Espero que aprendan a hacerse preguntas, que desarrollen un estilo de pensamiento, que narren su proceso de reflexión y que aprendan a escribirlo. Que sean rigurosos en todo esto.

11. En los proyectos que dirige, ¿incluye a estudiantes y/o becarios de investigación? ¿Por qué?

Incluyo a todos los que desean participar y están interesados en el tema. ¿Por qué no?

12. ¿Cree usted que deben existir líneas prioritarias para investigar? ¿Existen líneas prioritarias de investigación en el Instituto o la Facultad que usted pertenece?, ¿está de acuerdo con ellas? En caso de no estar de acuerdo, ¿cuáles propondría?

No sé a qué se refiere con líneas prioritarias: ¿temas, objetos de estudio, modelos? Y una vez respondida esta pregunta ¿quién decidiría y según qué parámetros?

13. ¿Sería mejor investigador si se dedicara exclusivamente a la investigación? ¿Sería mejor docente si se dedicara exclusivamente a la docencia?

No.


Perfil

Elena Bossi tiene 28 años de antigüedad docente (“puff, ¿puedo quitarme unos años?”), categoría de investigación: 1.

Ha dirigido los siguientes proyectos:

· La traducción literaria, periodo 2004-2005,

· El erotismo en el discurso, periodo 2002-2003,

· El cuerpo en el discurso, periodo2000-2001,

· Los monstruos como textos, periodo 1998-1999.

Actualmente dirige con Alejandra García Vargas un proyecto titulado San Salvador de Jujuy: texto e imágenes y codirige otro con Jorge Accame titulado La colección (cuyos resultados se editarán a fin de este año en El copista de Córdoba)

Es autora de numerosos ensayos y textos de ficción publicados en revistas y libros de la Argentina, México, Cuba y Bolivia,

Entre los libros de su autoría figuran:

El teatro grotesco. Jujuy: UNJU, 1997.

Seres Mágicos. Varias ediciones, la más reciente es de Córdoba: El Copista, 2007.

Leer poesía, leer la muerte: Un ensayo sobre el lenguaje poético. Rosario: Beatriz Viterbo Editora, 2001 (II Premio ensayo literario Fondo Nacional de las Artes).

La serpiente de las siete cabezas (en colaboración con Jorge Accame). Buenos Aires: Alfaguara, 2006.

La leyenda del cóndor. Buenos Aires: Sudamericana, 2006.

El más fuerte pierde. Rosario: Homo Sápiens, 2006.

Compiló y editó (además de participar con artículos):

  • AA.VV. Monstruos. San Salvador de Jujuy: Secretaría de Estado de Cultura de la Provincia de Jujuy y Universidad Nacional de Jujuy, 2000.
  • AA.VV. Cuerpos. Jujuy: Universidad Nacional de Jujuy, 2001.
  • AA.VV. Eros. Jujuy: Fundación OSDE y Universidad Nacional de Jujuy, 2003.
  • AA. VV. Cinco poetas italianos, traducción y conversaciones. Córdoba: Alción, 2005.
  • Elena Bossi y Luisa Ruiz Moreno (editoras) Del horror a la piedad: Estudio de una leyenda. Puebla: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Dirección General de Fomento Editorial, Seminario de Estudios la significación, 2003.